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miércoles, 16 de septiembre de 2009

FERAZ

kcplace.wordpress.com

El durazno se parte en medio de la jungla
cruje el carozo y retoma el sendero
y se abre encendiendo fuegos verdes:
despierto y bostezo
y contemplo el espacio sin lugar.
Lanzo el delgado cordel sedoso
y se convierte en amarra, en puerto,
en desesperados ojos de mar abierto.
Rastreo tus semillas amazónicas
observo brotar el humo blanco del barro
seleccionado con manos de alfarero.
El durazno se esfuma en la bruma,
se aparean las flores de la selva
sexos enfermos de colores audaces,
pistilos del alma arremeten
contra el vendaval de clorofila enamorada,
cabalga un luminoso corcel
chorrea el semen urgente, decapita estrellas.
El rastro de las semillas esparcidas
marca el reguero de la sangre confundida:
elabora corcheas, fabrican pigmentos,
brotan soles, desarrollan encuentros.
Aparecen bestias y gnomos y duendes
y gárgolas y se gestan criaturas adiestradas.
El rostro de la selva es asesinado
Por una cuchillada de luz
segmenta orígenes:
selecciona muslos, aprisiona los senos
y succiona la fresca leche del suplicio.

2 comentarios:

Nanim dijo...

Selvático y vital.

Juan Pomponio Castiglione dijo...

Gracias Nanim

Así fue la visión.

Besos