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martes, 14 de mayo de 2013

EL CREPÚSCULO SE PIERDE





Entre los árboles surge una canción.

Un pájaro canta la noche.


Los colores cubren el cielo

una mezcla fuego de luna

llega sobre la inmensidad.


La creación pinta paisajes.


Sobre mis ojos

aparecen nubes abrasadas

como antorchas eternas

que iluminan el horizonte.




2 comentarios:

Carmen De Loma dijo...

Una bonita manera de retratar el ocaso :) Me gusta especialmente imaginar las nubes como "antorchas eternas"
Gracias por poner un poco de color a la vida, como decías en el tuit. Saludos!

Juan Pomponio dijo...

Muchas gracias, Carmen.

Tus palabras alientan a seguir escribiendo.

Abrazo de mucha luz.