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jueves, 25 de agosto de 2011

DESDE SAN CRISTÓBAL, VENEZUELA.




¿Qué será de los pájaros en Ranelagh? 

¿Cómo estará el otoño en mi barrio?


Miro hacia atrás

y me alcanza
la inmensa realidad de la distancia.


Aún recuerdo
el corazón de mi madre

gritando en mi pecho

el día que me lancé a los caminos.

Recuerdo los rostros que pasaron ante mí,

los paisajes escritos en mi alma.


Escucho el llanto de Marcela

cuando nos despedimos en Lima.



¿Qué será de los amigos,

de la Calle Ancha ahora pavimentada

donde en otras épocas
crecían las manzanillas

que mi abuela juntaba?
 

¿Cómo estará el amor de Hermes, mi perro,

la placita donde iba a poetizar mis sueños,

a dibujar con la forma de las nubes,

a pasar las tardes sin tiempo

escuchando la risa de la hierba,

el consejo de los árboles?
 


¿Qué será de aquellos amores que tuve,

de la bicicleta blanca,

los libros que habitaron mi cuarto,

el horno a leña y los claveles?


¿Qué será de la parra plantada por mi padre?

¿Qué será
de aquella vida
que ya no tengo?

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola amigo como andas por este mundo, ojalá exista la oportunidad de encontrarnos de nuevo, si vienes a Colombia ya sabes aqui estoy yo, hoy en una hermosa vereda a 50 minutos de Bogotá, Un abrazo
pomsia, clemencia

Juan Pomponio Castiglione dijo...

Hola Clemencia. Que lindo saber de vos y que estás a 50 minutos de Bogotá. La vida dirá si algún día nos reencontraremos, quién sabe. Ojalá pueda darse en tu bella Colombia. Ahora me encuentro trabajando mucho con la salida de la novela KRISHAN. EL HIJO DEL SOL. Ya sabes que cuentas con mi amistad.
Abrazo de luz

Juan