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martes, 15 de noviembre de 2011

LA REALIDAD EN PREGONERO




No necesito de metáforas 

cuando veo

la casa recostada en la colina,

a su lado tres árboles,

más arriba brilla el cielo

y bien a lo lejos

se ven los cerros.


Están todos a la vista

los campesinos que recolectan

las cebollas y las papas,

las mujeres portando

la comida en sus cestas,

los niños que juegan

en las puertas de sus casas,

los pájaros que cantan,

la brisa que viene de la montaña.


Cada cosa se manifiesta

real, bella, completa

y entonces

no necesito de metáforas.

2 comentarios:

Néstor Salgado dijo...

Juan
Pintaste en palabras un momento y lo eternizaste; al leer uno se compenetra con el paisaje, con la visión de un caminante de la Vida que vio lo rutinario y lo embelleció con un poema, muy bueno, gracias por seguir creando; feliz año nuevo

Juan Pomponio Castiglione dijo...

Gracias Néstor. Era lo que estaba viendo en ese momento allá en Venezuela. La poesía nos rodea sólo tenemos que aprender a tomarla de la vida y dejarla con la tinta.

Un gran abrazo

Juan